Balbina Lightowler

VIAJE A LA CONTEMPLACION

2011/2010

 

Viaje a la contemplación

¿Cuándo comienza a gestarse una obra de Balbina Lightowler? Al tratar de responder esta cuestión, tal vez, sea posible encontrar  algunas de las coordenadas, que organizan su quehacer artístico.

Arboles, cielos, ramas, vegetales, playas, paisajes son  recortados a través del objetivo de su cámara fotográfica. Esta es  una  primera operación de distanciamiento, y al mismo tiempo un principio de  fragmentación.
Luego, mediante tratamiento digital, retornará  a otro principio de unidad, al signo de un nuevo paisaje.
El collage o arte de ensamblar elementos diversos en un todo unificado, las ideas cubistas en la aplicación de la perspectiva múltiple, los collages de Man Ray o Anna Hoch, Duchamp,  las imágenes y procedimientos de Robert Rauschenberg, los collages fotográficos de David Hockney y recientemente  las producciones  de paisajes fragmentados expuestos en la Tate Gallery o el uso de ordenadores y teléfonos para desarrollar algunas de sus imágenes, son ideas y sistemas que  tienen historia en el mundo del arte y con los que la obra de Balbina dialoga o tiene tangencialmente puntos de encuentro .

El sistema Lightowler se compone de varias secuencias: cortar, pegar, plotear un soporte transparente donde  pintar el frente y el  dorso, posteriormente  iluminar para que  broten sombras.

Sin duda  una práctica  compleja, difícil, donde la toma de decisiones constante  es un  riesgo que a esta altura se ha naturalizado.

Luego la superficie así de-construida nos devuelve los fragmentos como recuerdos perdidos, que al hacerse presentes  convierten en distinto el lugar común establecido.

En estas pinturas, la acción, se extiende a varios planos:

El soporte se presenta transparente, con una imagen desarrollada previamente. En el dorso de la obra se refuerzan los contrastes, se hace todo más evidente. La intervención en el frente generalmente le aporta más color, es allí donde pueden aparecer  novedades que completen  la imagen.

La iluminación proyecta sombras, un lugar destinado a los que quieren ver más, pleno de sutilezas. «La belleza subyace ahora allí donde nos tomemos la molestia de mirar”.R. Rauschenberg.

Hay un momento en el que cual, el dialogo finaliza, sobreviene la calma, ha llegado la hora de  la contemplación y con ella, el comienzo de otro ciclo, que intuimos ,volviendo a la pregunta inicial, sea la manera de superar  la perplejidad frente al absurdo.

 

Marzo 2010,    Jorge González Perrin